Ganbaratik

Renovarse para afianzar la constancia

La noche anterior a la de San Juan, Radio Euskadi hizo su propia hoguera para quemar lo viejo y empezar una nueva etapa con lo nuevo, aunque con la particularidad, por eso no era San Juan, de que las cenizas, los mimbres, son los mismos desde la una de la madrugada del sábado, y lo “único” que cambia es el marco. Estamos ya en la nueva sede de EiTB en Bilbao, un espectacular edificio envidia, y no es bilbainada, del resto de medios del país. El viernes me encargué de dejar bien claro que este cambio no se trata de un cambio para ustedes, porque seguirán viendo lo mismo; es un cambio para quienes trabajamos en EiTB. A ustedes, si acaso, les va a llegar el envoltorio más curioso y les va a acercar todavía más al producto que escogen a diario.

  

Porque Radio Euskadi, y en nuestro caso Ganbara, va a mantener la esencia que nos ha llevado a donde estamos: constancia, seriedad, pluralidad, rigor. Este lunes, a las diez de la noche, cuando volvamos a ofrecerles nuestra ración diaria de información y opinión nos sentiremos quizá algo extraños. Como nos sentimos el viernes, cuando estábamos en antena en medio de una radio desangelada, ya sin apenas ordenadores (el mío lo desmontaron a las doce y un minuto), con la única compañía del resto del equipo del programa y una legión de personas que se estaban llevando todos los aparatos de Gran Vía 85.

Este cambio coincide con la recta final de un curso, el tercero que comparto con ustedes en Ganbara, que nos deja una gran decepción. Haciendo brevemente memoria, recuerdo cómo fue la primera noche de septiembre de 2003 que les saludé con un enorme tembleque, y paso volando sobre algunos hechos históricos que he tenido la oportunidad de narrarles y que he comprendido mejor gracias a las opiniones de nuestros comentaristas: el alto el fuego permamente del 22-M de 2006, su ruptura en mayo de 2007, las elecciones autonómicas de 2005, el proceso estatutario de Catalunya, los atentados de Londres del 7-J, las masacres diarias de Irak, la muerte de Jon Idigoras, la de Arafat, la segunda victoria de Bush, la aprobación y posterior laminación del Nuevo Estatuto Político, el desmantelamiento y posterior renacer de La Naval, el cierre de Reckitt, el fin de una etapa en ELA, el caso De Juana Chaos, el encarcelamiento de Otegi, el juicio del 18/98, la detención de Pablo Muñoz, la victoria de Sarkozy, la guerra del Líbano, el puente de muertos que se está levantando entre España y África, la caída de Fraga, la final de UEFA de Osasuna y el descenso de la Real… Tengo más frescos los más recientes, pero aquí sentado, rápido me vienen a la cabeza noches absolutamente trepidantes.

Y las entrevistas: Idoia Zenarruzabeitia, Joan Jara, Pérez Esquivel, Fernando Moraleda, Josu Jon Imaz, Ramón Jauregui, Patxi López, Arnaldo Otegi, Pilar Manjón, Javier Balza, Joan Puigcercos, Gerry Adams, Anxo Quintana, Quim Nadal, Xosé Manuel Beiras, Carod Rovira, López Garrido, Ibon Villelabeitia y sus crónicas desde Bagdad, Maixabel Lasa, Eduardo Madina, Vicenç Fisas, Xabier Arzalluz, Theo Van Boven, Unai Romano, Robert Manrique, Salvador Ulayar, Johan Galtung, Javier Gómez Bermúdez, Brahim Gali, Mario Molina, Carlos Garaikoetxea, Josep Piqué, María San Gil, Jaime Ignacio del Burgo, Eric Sotas, Ernesto Samper, José Antonio Martín Pallín, John Carlin, Albert Rivera, Paco Etxeberria, Enrique López, Pepe Uruñuela, Natividad Rodríguez, Rafa Díez Usabiaga, John Hume, Carlos Jiménez Villarejo, Begoña Errazti, Gaspar Llamazares…

En unas horas todo seguirá aparentemente igual. Ustedes pondrán la radio y nosotros ahí estaremos, con el afán de mejorar cada día, con la intención de parecernos todo lo posible a este país y a sus gentes, fallando mucho, pero nunca con mala fe, ni tampoco sacando pecho de manera desmesurada como hacen otros que creen tener y contar la Verdad y si no lo hacen tampoco les importa.

He tenido la ocasión de compartir opiniones con más de 30 comentaristas. Algunos de ellos y ellas han ido saliendo del programa por diferentes razones (Mertxe, Martín, Julio, Arantza, Muez, Isabel…), a algunos les espero de vuelta y en el futuro llegarán otros y otras que nos ayudarán a escuchar más y a entender mejor

Sólo hay una manera de ir a mejor, que nos digáis cómo. Aquí seguimos abiertos a las críticas. Las esperamos. Nosotros, mientras, a lo nuestro. Dispuestos a otros cuantos años a su servicio, en alguna de esas luces que ustedes verán desde fuera. Mila esker.


Un comentario en “Renovarse para afianzar la constancia”

  1. Tiene muy buena pinta la nueva sede. A ver si le sacais mucho provecho.


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