Virginia, Columbine, la NRA y la sociedad estadounidense
Un tipo de 19 años armado entra en el Campus de la Universidad Técnica de Virginia y empieza a disparar. Mata a unas cuantas personas y luego se desplaza plácidamente por el recinto hasta encontrar otra ubicación donde comienza de nuevo el chaparrón de plomo hasta que mata a 33 personas y deja heridas a otras decenas de estudiantes más. La matanza estudiantil más terrible de la historia de los Estados Unidos. Hay que delimitar entre matanzas estudiantiles y otras porque estos hechos son increíblemente habituales en el país. He estado leyendo las opiniones de los lectores del New York Times, y culpan a la Asociación Nacional del Rifle (NRA) y a los republicanos que defienden la libertad de posesión de armas de "tener las manos manchadas de sangre, otra vez".
Ayer en Ganbara, Joseba Santamaría, Jordi Sánchez, María Antonia Iglesias y Dani Gómez Amat debatían acerca de la sociedad estadounidense, su libertad para poseer armas sin apenas requisitos y por qué este tipo de hechos ocurren tan habitualmente. Luis Foncillas se preguntaba en alto si es que en los Estados Unidos están más locos que en el resto de los países del mundo, aunque él mismo se respondía a sí mismo: “No lo creo”. De hecho, María Antonia señalaba que en el caso de que en Europa fuera tan sencillo obtener armas como lo es en Virginia, cosas así sucederían en nuestro entorno. Pero todos destacan el gran peso social que tiene esa singular Asociación Nacional del Rifle que lidera el actor Charlton Heston.
El New York Times nos cuenta que en el Estado de Virginia se imponen muy pocas restricciones a la posesión de armas de fuego, y no se exige ningún tipo de licencia o entrenamiento previo a su adquisición. “La legislación sobre armas de Virginia es una de las más laxas del país”, declaró Josh Horwitz, director ejecutivo de la Coalición Stop a la Violencia Armada (CSGV).
Y ahora voy a los comentarios de los lectores de este diario, uno de los más prestigiosos del planeta. También con la intención de zanjar el debate acerca de si la sociedad estadounidense está desmovilizada, es acrítica o asume como normales tragedias de este tipo. Recordemos que eso es algo que se le achaca no sólo en casos como la libre circulación de armas, sino también acerca de la guerra de Irak. ¿Cuántas veces nos habremos preguntado dónde están los críticos con la guerra?
Dwayne pregunta por qué, por qué, por qué? Porque permitimos a la gente tener armas en nuestro país. ¿Tenemos ahora suficiente? ¿Le preocupa esto a la NRA? ¿Alguien en este gobierno se preocupa? Mike responde que todos los lectores están culpando rápidamente a la Asociación Nacional del Rifle, pero esta masacre podía haber ocurrido con cualquier ciudadano en posesión de una pistola. Fijaos en Washington DC, donde las armas de fuego son ilegales, allí hay un enorme número de homicidios cometidos con armas ilegales. Anab añade que si se ilegalizan las armas sólo las tendrán los criminales. Ragga cree que los estadounidenses son sus propios enemigos: no tenemos un futuro brillante, mientras jodemos a Irak y al resto del mundo con nuestras pretensiones de superioridad.
John Lawson: “Otro gran momento de orgullo para la Asociación Nacional del Rifle”. Otro lector del NYT clama: “Otra vez, nuestro agradecimiento al NRA, al Partido Republicano. ¿Quién será el próximo?. Mitch también carga contra la Asociación liderada por Charlton Heston: la NRA tiene más sangre de niños en sus manos.
Como bien recuerda el New York Times, han pasado ocho años de la matanza de Columbine, y no han aprendido nada. Ahora recordamos cómo describía esa sociedad Michael Moore en su Bowling for Columbine, una sociedad construida a partir del miedo.



En mi opinión, uno de los cimienos de lo que ocurre en EEUU es el miedo. Una sociedad insegura es la base de un Gobierno como el de Bush, que en las elecciones del 2004 ya demostró cual era su baza. Un arma puede resultar un parche para alguien inseguro… las balas en sí son un peligro, pero el problema lo tiene quien las necesita. Aunque me parezca absurda e inecesaria el uso de pistolas, creo recordar que en Canadá la ley permite tener armas, y muchos aquí ni siquiera lo saben porque no crea noticias.Es por ello que creo que tragedias como ésta son solo la punta del iceberg en la salud de la sociedad estadounidense.